Miguel BARBOZA PALOMINO
Jaikel H. RODRÍGUEZ BAYONA
Jaikel H. RODRÍGUEZ BAYONA
* Ensayo teórico (inicial) para el Encuentro de Investigaciones Estudiantiles/coautoría
Partiendo del concepto de D. Harvey acerca de la “urbanización de la conciencia” es necesario, imprescindible y una tarea ineludible el análisis del concepto “conciencia”, para adoptar una definición de la misma y entender de esta manera el constructo conceptual acuñado por D. Harvey (1989). ¿Qué es la conciencia? Es una pregunta que se viene dando a lo largo de la historia, y que ha recibido respuestas numerosas, puesto que, ha sido enfocado desde diversas perspectivas, esto implica una dificultad a la hora de definirla, lo cual hace necesario un abordaje y análisis profundo.
Entendida y delimitada qué es la conciencia, y esclarecido el concepto de “información” como eje central de la respuesta a la interrogante planteada, sustentamos basándonos en aportes teóricos de la Psicología Ambiental que el proceso de urbanización repercute sobre la conciencia humana, en este caso tomando como referente a la ciudad de Lima, en tanto es una estructura espacial y a la vez social, que incide e influye en el comportamiento individual y social.
La conciencia no sólo es un problema cuyo abordaje le corresponde a la Psicología, puesto que también otras disciplinas científicas sociales se encargan de su estudio. Cuando hablamos de conciencia, necesariamente nos referimos al proceso de socialización de la humanidad, motivo por el cual el interés de muchas ciencias, de sobremanera de las ciencias sociales, y la Psicología como ciencia social no queda exenta de ella, por tanto, partimos de la teoría informacional de P. Ortiz (1994) quien basándose en una postura monista, materialista dialéctica, considera a la conciencia como un producto de la materia, en la cual lo primario es la materia y la conciencia es el producto de la información social, de la realidad externa objetiva codificada en el cerebro, donde la actividad exterior se desplaza hacia un proceso de interiorización (Tal como lo señala Vigotsky), el proceso de interiorización implica trasladar la actividad externa a un plano de conciencia interna, donde este plano se irá organizando y desorganizando constantemente, procesos de génesis y cinesis, Ortiz, P. (1994). Al surgir la sociedad humana basada en la actividad conjunta de los hombres surgió también la actividad más desarrollada de la actividad psíquica: la conciencia. La actividad conciente del hombre es resultado de la actividad cerebral, y se forma bajo las influencias dominantes de las condiciones sociales de la vida, como lo señalara Leontiev (1984), quien ha caracterizado a la conciencia individual como aquello que sólo existió en presencia de la conciencia social y del lenguaje.
Es necesario señalar la diferencia existente entre actividad psíquica y conciencia. Los fenómenos psíquicos surgen de la corteza cerebral y de las conexiones temporales que se dan en él, este fenómeno de carácter fisiológico es universal y esta presente en el mundo animal, por ello se manifiesta que la actividad psíquica es la actividad del carácter reflejo del cerebro, cualquier excitación que llegue al cerebro producirá en él las reacciones fisiológicas señaladas, basándose en este sustento biológico-fisiológico se planteó la teoría de los reflejos, cuyos más sobresalientes representantes fueron Sechenov y Pavlov. Cabe señalar que el concepto “reflejo” es un concepto filosófico fundamental, y como concepto tiene sentido histórico, su contenido no es algo predeterminado, petrificado, por lo contrario se va desarrollando y enriqueciendo en el curso de la ciencia de la naturaleza del hombre y de la sociedad. El concepto de “reflejo” ha sido eje central de la teoría reflexológica, que ha ejercido influencia marcada en la Psicología Soviética, de ahí que los defensores de la Psicología Reflexológica, definieran a la conciencia como “reflexión de la realidad y de sí mismo por el sujeto” (Rubinstein, 1963), sin embargo es pertinente señalar que al referirnos al reflejo como concepto fundamental de la gnoseología materialista, este nos señala conocimiento de lo material, pero entendiendo el sentido histórico y su constante evolución como concepto, y entendiendo a la vez esa evolución como desarrollo, nos permite identificar y señalar el concepto de “información”, como más acorde a nuestros tiempos, eso sí sin desligarla por completo del concepto “reflejo” y considerándola como una forma especial del mismo. El concepto “información” ha sido tomado de los postulados matemáticos y científicos, es necesario señalar que aún no es un concepto central en Psicología. La información como forma especial de reflejo se produce sólo al interior de los seres vivos, es capaz solamente de ser codificado por las estructuras internas de éstos y es producto de la actividad de la materia ordenada como conciencia social en la sociedad humana, ya que la información social sólo puede encontrarse codificada en las estructuras creadas y producidas por al sociedad humana, por ello se dice que un determinado objeto como un edificio, escritorio, carro, etc. no sólo es información social, sino contiene información social, de ahí la importancia y relevancia de este planteamiento para entender el desarrollo de nuestra conciencia, como producto de la actividad, una actividad socialmente organizada. Al hablar de actividad hacemos referencia al proceso por medio del cual el hombre toma una actitud en relación al medio externo, respecto a los demás individuos y a los problemas que la vida le plantea, como bien lo ha caracterizado y señalado Rubinstein (1963), cabe en este punto, entonces, considerar la definición dada por Ortiz, P. (1994), Conciencia como, “información social codificada en el neocórtex”, donde la información social es toda estructura material que refleja tanto la actividad de los hombres como la estructura del universo que los rodea, cuya actividad determina la organización del sistema de la sociedad en su conjunto.
Comprendida entonces la conciencia social como eje central de la interacción entre el hombre-medio ambiente-sociedad. En este marco ubicamos y entendemos la urbanización, como un producto social, creación de la sociedad. Las ciudades se han convertido en el habitad del ser humano, Lima, es la ciudad más importante y más grande del país, es un centro espacial de relaciones sociales, caracterizada por tener una estructura compleja y desordenada, que determina la heterogeneidad de los moradores, su diversidad y sus conflictos. En Lima prima el hacinamiento poblacional, se da el incremento de viviendas de manera desorganizada, la inseguridad, contaminación ambiental notoria, etc. Todas estas características mencionadas son producto de la actividad del hombre, que en medio de un proceso social, político y económico se ha visto obligado a inmigrar a la ciudad capital del Perú, con el afán de buscar nuevas oportunidades de trabajo para mejorar su calidad de vida, sin embargo, lo que este proceso ha generado es volver a Lima, una ciudad heterogénea, carente de patrones de identidad local (Identidad con Lima) y falta de integración de sus espacios. El fracaso de políticas de descentralización y la falta de planificación a la hora de repartir los focos económicos, vienen a constituir las variables causales de los problemas señalados, por ende mientras estos agentes causales persistan y no se tomen medidas correctivas, Lima seguirá siendo una ciudad donde los esquemas de relación de sus moradores se ven resquebrajadas, donde existan nulos componentes de identidad local, y donde la forma física de la ciudad siga generando e influyendo sobre el comportamiento de los habitantes, sobre sus emociones y motivaciones colectivas, Lima seguirá siendo la ciudad de las alegrías fingidas, donde se inflinge normas y valores sociales, y donde el individualismo, alienación y los elementos urbanos seguirán estructurando y reestructurando la conciencia de sus habitantes, asentándose en una forma de vida, que tiende a condicionar y modelar el comportamiento de las personas.
La información social procedente de esta cosmopolita ciudad, Lima, influye en el comportamiento de las personas, estos adoptan hábitos de vida y se acoplan a condiciones sociales, como el hacinamiento que genera alteraciones y modifica el modo de vida de las personas, y a la vez produce la aparición de problemas o patologías sociales que se vuelven una constante en el modo de vivir diario de las personas y a la vez actúan modificando la actitud de las personas, quienes tienden sobretodo a ser desconfiadas debido a la heterogeneidad, característica principal de Lima, la desconfianza no hace más que volverse un impedimento para el desarrollo cooperativo de los habitantes. Ante tal situación es necesario buscar con urgencia las medidas para solucionar los factores que afectan el bienestar psicológico de las personas.
Es necesario comprender el fenómeno de interacción hombre-medio ambiente-sociedad, como aquello que designa lo que se nos da en la experiencia y conocemos a través de los sentidos Rosental, M.M (1980), la urbanidad o el urbanismo en nuestra ciudad debe ser entendida en un marco económico, político y social. Como se ha planteado este ambiente urbano no solamente se caracteriza por el aspecto estructural o fenoménico, edificaciones, medios de transporte, centros comerciales, industrias, centros de diversión, monumentos, etc. Sino también, y creemos algo fundamental son las personas que lo habitan y en cada uno de ellos su nivel consciente de su personalidad, hablamos entonces de sus modos de pensar, de sentir, y de actuar; entonces podemos hablar de un noúmeno en términos Kantianos. Pero claro está que esta esencia se dará a conocer en la actividad de cada una de las personas.
Tomando en cuenta estos dos factores fundamentales en el entendimiento del urbanismo en Lima es necesario plantear el nivel de intersección o interrelación entre una y otra característica, entre el aspecto de estructuras y artefactos que se encuentran bien definidas en la ciudad, de arquitecturas mal planificadas, una sobresaturación vehicular, y centros comerciales abarrotados de personas, o centros de diversión sin mayores medidas de seguridad o pueblos jóvenes y asentamientos humanos sin mayor planificación urbana, carentes de servicios básicos y las personas de esta ciudad. ¿Cuál es la relación existente entre toda esta característica de la ciudad y las personas que lo habitan?, ¿Es la conciencia urbana? o ¿Es la urbanización de la conciencia? Creemos que son estas las interrogantes que darán pie a un mejor entendimiento de una relación dinámica, o mejor aun a una dialéctica entre medio ambiente- sociedad y persona en la configuración de nuestras motivaciones, emociones, conciencia, nuestro pensamiento, y por ende nuestra personalidad y los modos, estilos o hábitos de vida.
Partimos por ello tomando los postulados de Ortiz, C. P(2004) desde una explicación epigenética, y una explicación sociocinética de la formación de la conciencia y como determina la actividad de la personalidad, se refiere a una determinación epigenética al proceso evolutivo que se ha venido dando para la formación de la persona desde un nivel fisicoquímico, pasando por un nivel celular, organización tisular, orgánica, psíquica y finalmente una organización social. Y en este nivel donde podemos hablar de un psiquismo consciente y a partir de ello será determinado por el proceso sociocinetico, reestructurando toda la actividad cerebral, la conciencia de cada persona, y esta reestructuración se da en todos los niveles de organización que cada personalidad posee, entendiendo que cada persona es personalidad. Estos dos factores están claramente caracterizados en dos etapas de nuestra vida, el proceso epigenético desde la concepción, presente desde el proceso de gestación hasta nuestro nacimiento, y luego del nacimiento hasta la muerte será determinada por el proceso sociocinetico, que irá formando finalmente el carácter de cada individuo. En palabras de Ortiz “el sistema de la personalidad es la integridad del individuo humano estructurado epigenéticamente a partir de la información genética y sociocinéticamente a base de la información social que ha logrado transcribir en su conciencia”.
Desde esta concepción de una determinación sociocinética de nuestra conciencia planteamos la relación de doble determinación de la sociedad o información social por un lado y la conciencia y la personalidad por el otro, sin claro está, con la finalidad de verlos como dos entes independientes sino entendiendo que entre ambos existe una relación dialéctica donde una y la otra esta inmersas. Nos referimos al hecho de que no hay artefactos en nuestro medio social, o información social, que no haya sido creación de cada una de las personalidad y la sociedad en su conjunto, pero tampoco hay personas ni sociedad que no hayan sido caracterizadas e influidas por todas estas informaciones, en un determinado tiempo–espacio, o mejor aun en un determinado contexto histórico; así podemos referirnos a una determinación de una información tradicional en la edad antigua, de información cultural en la edad moderna y actualmente de una determinación de una información económica.
En relación a lo explicado planteamos que toda esta Lima urbana, de desordenadas arquitecturas, de desorden vehicular, de contaminación sonora y ambiental en general, una ciudad en la que prima el estrés va ir condicionando la conciencia de sus habitantes y acostumbrándolos a vivir en medio de inestabilidad y problemas sociales, modificando sus emociones, motivaciones y acciones, en síntesis en el mundo real existe información social la cual altera y modifica los esquemas mentales de las personas, y a la vez esta información que se codifica en el neocórtex condiciona y dirige la emoción y acción de las personas.
Entendida y delimitada qué es la conciencia, y esclarecido el concepto de “información” como eje central de la respuesta a la interrogante planteada, sustentamos basándonos en aportes teóricos de la Psicología Ambiental que el proceso de urbanización repercute sobre la conciencia humana, en este caso tomando como referente a la ciudad de Lima, en tanto es una estructura espacial y a la vez social, que incide e influye en el comportamiento individual y social.
La conciencia no sólo es un problema cuyo abordaje le corresponde a la Psicología, puesto que también otras disciplinas científicas sociales se encargan de su estudio. Cuando hablamos de conciencia, necesariamente nos referimos al proceso de socialización de la humanidad, motivo por el cual el interés de muchas ciencias, de sobremanera de las ciencias sociales, y la Psicología como ciencia social no queda exenta de ella, por tanto, partimos de la teoría informacional de P. Ortiz (1994) quien basándose en una postura monista, materialista dialéctica, considera a la conciencia como un producto de la materia, en la cual lo primario es la materia y la conciencia es el producto de la información social, de la realidad externa objetiva codificada en el cerebro, donde la actividad exterior se desplaza hacia un proceso de interiorización (Tal como lo señala Vigotsky), el proceso de interiorización implica trasladar la actividad externa a un plano de conciencia interna, donde este plano se irá organizando y desorganizando constantemente, procesos de génesis y cinesis, Ortiz, P. (1994). Al surgir la sociedad humana basada en la actividad conjunta de los hombres surgió también la actividad más desarrollada de la actividad psíquica: la conciencia. La actividad conciente del hombre es resultado de la actividad cerebral, y se forma bajo las influencias dominantes de las condiciones sociales de la vida, como lo señalara Leontiev (1984), quien ha caracterizado a la conciencia individual como aquello que sólo existió en presencia de la conciencia social y del lenguaje.
Es necesario señalar la diferencia existente entre actividad psíquica y conciencia. Los fenómenos psíquicos surgen de la corteza cerebral y de las conexiones temporales que se dan en él, este fenómeno de carácter fisiológico es universal y esta presente en el mundo animal, por ello se manifiesta que la actividad psíquica es la actividad del carácter reflejo del cerebro, cualquier excitación que llegue al cerebro producirá en él las reacciones fisiológicas señaladas, basándose en este sustento biológico-fisiológico se planteó la teoría de los reflejos, cuyos más sobresalientes representantes fueron Sechenov y Pavlov. Cabe señalar que el concepto “reflejo” es un concepto filosófico fundamental, y como concepto tiene sentido histórico, su contenido no es algo predeterminado, petrificado, por lo contrario se va desarrollando y enriqueciendo en el curso de la ciencia de la naturaleza del hombre y de la sociedad. El concepto de “reflejo” ha sido eje central de la teoría reflexológica, que ha ejercido influencia marcada en la Psicología Soviética, de ahí que los defensores de la Psicología Reflexológica, definieran a la conciencia como “reflexión de la realidad y de sí mismo por el sujeto” (Rubinstein, 1963), sin embargo es pertinente señalar que al referirnos al reflejo como concepto fundamental de la gnoseología materialista, este nos señala conocimiento de lo material, pero entendiendo el sentido histórico y su constante evolución como concepto, y entendiendo a la vez esa evolución como desarrollo, nos permite identificar y señalar el concepto de “información”, como más acorde a nuestros tiempos, eso sí sin desligarla por completo del concepto “reflejo” y considerándola como una forma especial del mismo. El concepto “información” ha sido tomado de los postulados matemáticos y científicos, es necesario señalar que aún no es un concepto central en Psicología. La información como forma especial de reflejo se produce sólo al interior de los seres vivos, es capaz solamente de ser codificado por las estructuras internas de éstos y es producto de la actividad de la materia ordenada como conciencia social en la sociedad humana, ya que la información social sólo puede encontrarse codificada en las estructuras creadas y producidas por al sociedad humana, por ello se dice que un determinado objeto como un edificio, escritorio, carro, etc. no sólo es información social, sino contiene información social, de ahí la importancia y relevancia de este planteamiento para entender el desarrollo de nuestra conciencia, como producto de la actividad, una actividad socialmente organizada. Al hablar de actividad hacemos referencia al proceso por medio del cual el hombre toma una actitud en relación al medio externo, respecto a los demás individuos y a los problemas que la vida le plantea, como bien lo ha caracterizado y señalado Rubinstein (1963), cabe en este punto, entonces, considerar la definición dada por Ortiz, P. (1994), Conciencia como, “información social codificada en el neocórtex”, donde la información social es toda estructura material que refleja tanto la actividad de los hombres como la estructura del universo que los rodea, cuya actividad determina la organización del sistema de la sociedad en su conjunto.
Comprendida entonces la conciencia social como eje central de la interacción entre el hombre-medio ambiente-sociedad. En este marco ubicamos y entendemos la urbanización, como un producto social, creación de la sociedad. Las ciudades se han convertido en el habitad del ser humano, Lima, es la ciudad más importante y más grande del país, es un centro espacial de relaciones sociales, caracterizada por tener una estructura compleja y desordenada, que determina la heterogeneidad de los moradores, su diversidad y sus conflictos. En Lima prima el hacinamiento poblacional, se da el incremento de viviendas de manera desorganizada, la inseguridad, contaminación ambiental notoria, etc. Todas estas características mencionadas son producto de la actividad del hombre, que en medio de un proceso social, político y económico se ha visto obligado a inmigrar a la ciudad capital del Perú, con el afán de buscar nuevas oportunidades de trabajo para mejorar su calidad de vida, sin embargo, lo que este proceso ha generado es volver a Lima, una ciudad heterogénea, carente de patrones de identidad local (Identidad con Lima) y falta de integración de sus espacios. El fracaso de políticas de descentralización y la falta de planificación a la hora de repartir los focos económicos, vienen a constituir las variables causales de los problemas señalados, por ende mientras estos agentes causales persistan y no se tomen medidas correctivas, Lima seguirá siendo una ciudad donde los esquemas de relación de sus moradores se ven resquebrajadas, donde existan nulos componentes de identidad local, y donde la forma física de la ciudad siga generando e influyendo sobre el comportamiento de los habitantes, sobre sus emociones y motivaciones colectivas, Lima seguirá siendo la ciudad de las alegrías fingidas, donde se inflinge normas y valores sociales, y donde el individualismo, alienación y los elementos urbanos seguirán estructurando y reestructurando la conciencia de sus habitantes, asentándose en una forma de vida, que tiende a condicionar y modelar el comportamiento de las personas.
La información social procedente de esta cosmopolita ciudad, Lima, influye en el comportamiento de las personas, estos adoptan hábitos de vida y se acoplan a condiciones sociales, como el hacinamiento que genera alteraciones y modifica el modo de vida de las personas, y a la vez produce la aparición de problemas o patologías sociales que se vuelven una constante en el modo de vivir diario de las personas y a la vez actúan modificando la actitud de las personas, quienes tienden sobretodo a ser desconfiadas debido a la heterogeneidad, característica principal de Lima, la desconfianza no hace más que volverse un impedimento para el desarrollo cooperativo de los habitantes. Ante tal situación es necesario buscar con urgencia las medidas para solucionar los factores que afectan el bienestar psicológico de las personas.
Es necesario comprender el fenómeno de interacción hombre-medio ambiente-sociedad, como aquello que designa lo que se nos da en la experiencia y conocemos a través de los sentidos Rosental, M.M (1980), la urbanidad o el urbanismo en nuestra ciudad debe ser entendida en un marco económico, político y social. Como se ha planteado este ambiente urbano no solamente se caracteriza por el aspecto estructural o fenoménico, edificaciones, medios de transporte, centros comerciales, industrias, centros de diversión, monumentos, etc. Sino también, y creemos algo fundamental son las personas que lo habitan y en cada uno de ellos su nivel consciente de su personalidad, hablamos entonces de sus modos de pensar, de sentir, y de actuar; entonces podemos hablar de un noúmeno en términos Kantianos. Pero claro está que esta esencia se dará a conocer en la actividad de cada una de las personas.
Tomando en cuenta estos dos factores fundamentales en el entendimiento del urbanismo en Lima es necesario plantear el nivel de intersección o interrelación entre una y otra característica, entre el aspecto de estructuras y artefactos que se encuentran bien definidas en la ciudad, de arquitecturas mal planificadas, una sobresaturación vehicular, y centros comerciales abarrotados de personas, o centros de diversión sin mayores medidas de seguridad o pueblos jóvenes y asentamientos humanos sin mayor planificación urbana, carentes de servicios básicos y las personas de esta ciudad. ¿Cuál es la relación existente entre toda esta característica de la ciudad y las personas que lo habitan?, ¿Es la conciencia urbana? o ¿Es la urbanización de la conciencia? Creemos que son estas las interrogantes que darán pie a un mejor entendimiento de una relación dinámica, o mejor aun a una dialéctica entre medio ambiente- sociedad y persona en la configuración de nuestras motivaciones, emociones, conciencia, nuestro pensamiento, y por ende nuestra personalidad y los modos, estilos o hábitos de vida.
Partimos por ello tomando los postulados de Ortiz, C. P(2004) desde una explicación epigenética, y una explicación sociocinética de la formación de la conciencia y como determina la actividad de la personalidad, se refiere a una determinación epigenética al proceso evolutivo que se ha venido dando para la formación de la persona desde un nivel fisicoquímico, pasando por un nivel celular, organización tisular, orgánica, psíquica y finalmente una organización social. Y en este nivel donde podemos hablar de un psiquismo consciente y a partir de ello será determinado por el proceso sociocinetico, reestructurando toda la actividad cerebral, la conciencia de cada persona, y esta reestructuración se da en todos los niveles de organización que cada personalidad posee, entendiendo que cada persona es personalidad. Estos dos factores están claramente caracterizados en dos etapas de nuestra vida, el proceso epigenético desde la concepción, presente desde el proceso de gestación hasta nuestro nacimiento, y luego del nacimiento hasta la muerte será determinada por el proceso sociocinetico, que irá formando finalmente el carácter de cada individuo. En palabras de Ortiz “el sistema de la personalidad es la integridad del individuo humano estructurado epigenéticamente a partir de la información genética y sociocinéticamente a base de la información social que ha logrado transcribir en su conciencia”.
Desde esta concepción de una determinación sociocinética de nuestra conciencia planteamos la relación de doble determinación de la sociedad o información social por un lado y la conciencia y la personalidad por el otro, sin claro está, con la finalidad de verlos como dos entes independientes sino entendiendo que entre ambos existe una relación dialéctica donde una y la otra esta inmersas. Nos referimos al hecho de que no hay artefactos en nuestro medio social, o información social, que no haya sido creación de cada una de las personalidad y la sociedad en su conjunto, pero tampoco hay personas ni sociedad que no hayan sido caracterizadas e influidas por todas estas informaciones, en un determinado tiempo–espacio, o mejor aun en un determinado contexto histórico; así podemos referirnos a una determinación de una información tradicional en la edad antigua, de información cultural en la edad moderna y actualmente de una determinación de una información económica.
En relación a lo explicado planteamos que toda esta Lima urbana, de desordenadas arquitecturas, de desorden vehicular, de contaminación sonora y ambiental en general, una ciudad en la que prima el estrés va ir condicionando la conciencia de sus habitantes y acostumbrándolos a vivir en medio de inestabilidad y problemas sociales, modificando sus emociones, motivaciones y acciones, en síntesis en el mundo real existe información social la cual altera y modifica los esquemas mentales de las personas, y a la vez esta información que se codifica en el neocórtex condiciona y dirige la emoción y acción de las personas.


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