domingo 22 de febrero de 2009

QUE “ALUCINANTE” ES LA JERGA

Miguel BARBOZA PALOMINO

La jerga es utilizada a diario por cada uno de nosotros, y este uso se da desde los “riobas” (barrios) más populosos hasta las zonas más “pitukas”. Quien en nuestros días no posee un poco de “riqueza jergal” (1) esta en la calle, o mejor dicho fuera de la calle. La jerga se ha convertido en una especie de DNI del habla diaria. Buscando la definición de jerga uno llega a encontrar que ésta viene a ser la variedad del habla diferenciada de la lengua estándar e incluso incomprensible para los hablantes de ésta generalmente por grupos sociales marginales, dicha definición es contradictoria a lo que verdaderamente viene a ser la jerga, puesto que la jerga en el Perú se ha convertido prácticamente en una lengua estándar. El lenguaje es una cosa en verdad “alucinante” (sorprendente, compleja), y el mundo y todas las actividades que realizamos se encuentran envueltas de lenguaje, la jerga viene a ser la plasticidad del lenguaje, plasticidad que se traduce en el juego creativo de palabras, “juego creativo” que por cierto no se encuentra dentro de los parámetros de gramaticalidad, razón por la cual su estudio ha sido relegado por las leyes de la rigurosidad científica, me gustaría imaginar pero no puedo, a nuestra carismática “tía” Hildebrandt estudiando el fenómeno de las jergas o empleando en sus conversaciones cotidianas jergas, me pregunto, ¿qué pasaría si se consideraría que así como se tiene “riqueza léxica”, también es necesario tener “riqueza jergal”?, de “ley” (de todas maneras ha de pasar) que a la Dra. Marta le da un infarto o despierta de sus habituales siestas y nos mete un “tabazo” (nos patea de manera cruel y salvaje) en los “huérfanos” (gónadas masculinas). ¿Pero es necesario tener “riqueza jergal”? La respuesta es obvia, es necesario en un mundo como el nuestro, y con mayor razón en un país tan singular como el Perú, donde la cultura “combi” y el boom migratorio le dieron respaldo y bases sociales a este fenómeno que comenzó a gestarse por la década del 50 del siglo pasado, y que actualmente la expansión del chat lo populariza y su uso se hace extensivo no sólo a grupos sociales marginales tal como se consigna en definiciones tradicionales, sino a todos los grupos sociales de adolescentes y jóvenes en un primer momento, y posteriormente a cada persona. Si antes un adolescente estaba en desventaja con un adulto en cuanto a “riqueza léxica”, hoy el adulto esta en desventaja frente a los jóvenes y sobretodo los adolescentes respecto a la “riqueza jergal”.

El lenguaje y los procesos lingüísticos resultan tan complicados que los especialistas en su estudio suelen dedicar gran parte de su vida a investigarlos, y es una realidad innegable que para estudiar la jerga se requiere también varios años, tal es el caso de Julio Hevia, psicólogo de profesión, que dedicó gran parte de su actividad profesional al estudio de la jerga, estudio que tuvo como primer fruto el libro “Habla, jugador”. Agustín Panizo es otro personaje que se dedicó al estudio de la jerga, miembro de la Comisión de Lexicografía y Ortografía de la Academia Peruana de la Lengua, sin embargo, resalta de sobremanera el primer personaje mencionado, puesto que su trabajo “Habla, jugador” le da un enfoque amplio a lo que es la jerga, además de incluir al final del libro un “diccionario jergal”. Yo no soy un especialista, ni tampoco he dedicado varias horas o días de mi vida académica al estudio de la jerga, pero el tema siempre despertó en mí curiosidad, y el estudio de la jerga de una u otra manera esta ligado al terreno de la psicología.

Según la Asociación Americana de Lenguaje Hablado y Oído, el lenguaje es un sistema complejo y dinámico de símbolos convencionales, y el aprendizaje y uso están determinados por la intervención de factores biológicos, psicosociales y ambientales, la jerga también es dinámica y compleja, su uso y aprendizaje están determinadas por factores psicosociales. La jerga es generativa al igual que el lenguaje, y lo generativo tiene la misma raíz que generar, lo que significa producir, crear o gestar. Los humanos somos los únicos que tenemos la capacidad de representar simbólicamente la realidad, sin necesidad de apoyarnos en un contexto inmediato. Pero la jerga es aún más “alucinante”, puesto que nos permite representar de manera simbólica “una realidad” distinta a la “realidad” de su contexto inmediato, ejemplo “batería” (como jerga implica amistad) esta representando una realidad disímil a la realidad inmediata de tal palabra, batería (instrumento sonoro o acumulador de energía). Además se produce el juego creativo de palabras: “ñoba” (baño. Estoy en el ñoba), “taba” (calzado, en alusión a tiendas Bata. Esa taba es nueva), además de palabras que emergen sólo en nuestro contexto y rastrear la raíz de ellas es un tarea complicada “latear” (caminar. Tengo que latear varias cuadras de mi casa al paradero), “jamear” (comer. He estado todo el día trabajando, me voy a jamear), jatear (dormir. Ya es tarde, tengo que jatear).

Este juego versátil de la jerga, incorpora elementos que van desde los lugares, jugadores de fútbol, animales, objetos, alimentos, etc. Un ejemplo del último elemento mencionado es la famosa expresión no te hagas “paltas” (hacerse el desentendido, hacerse el “loco”), o expresiones como que “zanahoria” eres (lógica derivación de sano, es tan obvio, ¿acaso existe alimento más sano que la zanahoria?). La jerga es dinámica, fluye, muchas jergas desaparecen, quedan en el olvido y otras emergen, debido a factores psicosociales, tal es el caso de “Montalbán” (que años atrás, hacía referencia a la pareja oficial de una mujer) en honor al actor mexicano Ricardo Montalbán, que se ve reemplazado en la actualidad por “Montaner” (el “firme”, la pareja de una chica. Va a venir a la fiesta con su Montaner), sólo el tiempo dirá si “Montaner” perdurará, eso dependerá mucho de las condiciones psicosociales. Así como existen jergas que son reemplazadas y quedan en desuso, nuevas jergas emergen y tratan de ganarse su lugar, de expandirse y de quedar en el recuerdo de una generación, pero eso esta en función de la “capacidad de transmitir una realidad” que tenga dicha jerga, un par de ejemplos de nuevas jergas son “galletear” (enamorar, tratar de conquistar “el bobo” de una mujer) “maches” (encendedor, Préstame tu maches). Hay jergas que no desaparecen, que sobreviven, que se acoplan a las nuevas condiciones, que simplemente mutan sus significados, en la década del 60 del siglo pasado “un toque” (una fumada de “troncho”) menos de medio siglo después “un toque” (un momento, Espérame un toque)

Para emplear jergas no se requiere ser un ilustrado, hay que saber con quien usarlas y en que momento usarlas, casi todas las personas las usan, por no decir todos, y quien no la ha empleado no tiene “Cayetano”. La “lleca” (calle) es el laboratorio donde la jerga circula y donde se cimienta y se consolida, y donde se expande desde el “bacán” (fuera de lo común) del “rioba” hasta la “gentita fashion” (a la moda) de las tiendas de ropa, y usarla no es carecer de cultura o de “riqueza léxica”, porque lo que se busca es tener “competencia comunicativa” en todos los ámbitos y en todos los contextos; el psicólogo trabaja mucho con la palabra, y como profesional de la salud esta inmiscuido en la tarea de servir a todos, necesita ser versátil, en fin, uno tiene que estar “mosca” en la “lleca”, uno nunca sabe cuando emergerá una nueva jerga.

(1) concepto tomado de Agustín Panizo.


* Toma fotográfica de la Conferencia "Habla, jugador" El fenómeno de la jerga en el mundo contemporáneo, cuyo ponente fue Julio Hevia/16-12-2008/Facultad de Psicología-UNMSM

lunes 8 de diciembre de 2008

SOBRE LA CRÍTICA DE CHOMSKY A SKINNER

Miguel BARBOZA PALOMINO

Han pasado 51 años de la publicación del libro “Verbal Behavior” (2) (Conducta Verbal) de B. F. Skinner(3), y estamos a sólo un año de cumplirse medio siglo de la crítica enarbolada por N. Chomsky(4) al libro de Skinner. Las críticas de Chomsky fueron y son más populares y a la vez más conocidas que el propio libro de Skinner, quien, jamás respondió las críticas de Chomsky, ni tampoco lo hizo algún seguidor suyo, razón de ello, que, en el presente capítulo, tomando como un referente importante las observaciones realizadas por K. McCorquodale(5) (1970) sobre la crítica de Chomsky al libro Conducta Verbal (Verbal Behavior) de Skinner, y habiendo analizado en sí, la obra completa de Skinner y el artículo completo de Chomsky, se presenta las razones y el sustento mediante la cual se demuestra que el análisis skinneriano realizado al fenómeno del lenguaje desde la perspectiva del condicionamiento operante, no ha recibido una crítica teórica por parte de Chomsky u otros autores, y ha sido en sí, un material descuidado por los analistas del comportamiento (los pertenecientes a la escuela y comunidad conductista) y mal interpretado por otros estudiosos de los fenómenos lingüísticos (las críticas que hace Chomsky).

Es preciso señalar y recordar, que Skinner, publica en el año de 1957, el libro “Verbal Behavior”, probablemente uno de los libros menos leídos de los publicados por Skinner, y una de las razones de este desconocimiento y descuido por parte de los estudiosos, analistas del comportamiento humano y la comunidad psicológica en general, es la severa crítica que dos años más tarde, en 1959, hiciera N. Chomsky, quien publicó un artículo titulado “Una revisión de Conducta Verbal de B. F. Skinner”(6), en el cual trataba de argüir planteamientos conceptuales y lógicos opuestos a los que sustentaba Skinner, buscando demostrar que el conductismo(7) (paradigma bajo el cual Skinner desarrolló sus experimentos y diversas investigaciones), a la hora de explicar la aparición, adquisición y desarrollo del lenguaje estaba equivocado, la estrategia conductista, por lo tanto, era un camino inadecuado y erróneo para comprender todo lo referente al lenguaje humano. Como se menciona líneas arriba hubo una mala interpretación por parte de los estudiosos de los fenómenos lingüísticos al libro de Skinner, ya que, el no conocer los conceptos fundamentales propuestos por Skinner como elementos de una ciencia de la conducta, lleva a pensar y creer, que, los planteamientos de Skinner a la hora de abordar la conducta verbal son equivocados.

Aunque resulte paradójico, y quizás sorprendente, la obra de Skinner no fue abordada ni trabajada por la comunidad conductista, y es incluso desconocida dentro de ésta. Una de las principales razones, que sustenta éste desconocimiento, es, que dentro de Conducta Verbal hay ausencia de pruebas empíricas, pruebas de laboratorio, verificaciones experimentales que sustenten lo que Skinner plantea, sumado esto, a que los estudiosos de la comunidad conductistas basan sus planteamientos en análisis experimentales rigurosos, el trabajo con sujetos animales (sujetos experimentales), el ceñirse a paradigmas y metodologías experimentales, métodos bivariados (8) (2 variables), todo ello no se ve reflejado en el libro de Skinner, quien manifiesta que la ausencia de lo mencionado se debe a la complejidad del lenguaje y la imposibilidad de estudiarlo y entenderlo reduciéndolo a experimentos en laboratorio, a métodos bivariados, los cuales no permiten explicar un comportamiento tan complejo. Visto esto, las críticas de Chomsky no afectaban en sí el modelo de investigación experimental y los paradigmas de la comunidad conductista, por ende, los estudiosos e investigadores que seguían y siguen desarrollando investigaciones dentro de este paradigma, no se han visto afectados por las críticas de Chomsky, además muchos psicólogos no simpatizan con Skinner, sintiéndose por ende fuera del alcance de las críticas de Chomsky y, por tanto, no se sintieron inclinados a defenderse ni a defender a Skinner.

El análisis de la conducta verbal(9), por parte de Skinner, viene a constituir una base fundamental para analizar los fenómenos lingüísticos desde una perspectiva funcional y no mentalista. La explicación de todo lo concerniente al lenguaje es considerado como el último reducto del mentalismo(10), que sustenta que el lenguaje reside en la mente, consecuentemente se habla de la existencia de universales lingüísticos innatos, que permiten la adquisición del lenguaje, por lo tanto teorías como la de Skinner, serían innecesarias a la hora de explicarlo; el mentalismo, basado en la concepción cartesiana de la mente, y expresado en el introspeccionismo de Wundt, el psicoanálisis y sus derivados, el cognitivismo actual, la lingüística de Saussure, etc. El estudioso del lenguaje, que adopta una posición mentalista, sostiene que el lenguaje se puede explicar únicamente en función de sucesos mentales, capacidades y procesos del hablante, afirmando la existencia de un mecanismo muy complejo (a lo que Chomsky denominó DAL(11)), que es esencialmente idéntico en todos los hablantes, que es la base de la capacidad comunicativa, y que en sí es un mecanismo cerebral.

Se han hecho algunos intentos por rebatir las críticas de Chomsky a Skinner, una de ellas es la de McCorquodale (1970), cuyo trabajo ha sido tomado como un referente teórico importante para el desarrollo de cada uno de los argumento que se plantea más adelante, también resalta los trabajos de Segal (1983), Hayes & Hayes (1989), Sidman (1994), Ribes (1999), aunque muchas de estas contrapartes a la crítica que hizo Chomsky, y simpatía con los planteamientos teóricos que desarrolló Skinner acerca de la conducta verbal son poco conocidos, pero eso sí existen propuestas recientes en el análisis del lenguaje desde una perspectiva interconductista (Ribes, 1999), o el análisis de la conducta como la Teoría de los Marcos Referenciales (Hayes & cols, 2001), que fueron desarrolladas a partir de los planteamientos skinnerianos. Por ello es necesario, imprescindible y una tarea ineludible conocer lo que sustenta Skinner en Conducta Verbal, en el cual parte del supuesto de que buena parte del repertorio conductual de la especie humana es operante(12), es decir, es conducta controlada por los efectos que ésta tiene en el ambiente al ser emitida y de las relaciones funcionales que tales efectos implican. A partir de este supuesto, Skinner señala que es posible reconocer, en general, dos tipos de conducta operante. La primera, común entre las especies, es el tipo de conducta que tiene efectos directos sobre el ambiente, ya que modifica un estado de cosas determinado o se relaciona con consecuencias particulares, mediante el contacto físico o mecánico con estas. El segundo tipo de conducta operante, es propia y exclusiva de nuestra especie y que se caracteriza por ser conducta cuyos efectos son mediados por la conducta de otros. Esta conducta, si bien es cierto no altera o afecta directamente el mundo físico, tiene la potencialidad y capacidad de hacerlo a través de la conducta de otras personas, al comportamiento que es reforzado por la mediación de otras personas, es al que Skinner denominó conducta verbal, conducta a la cual dedicó 23 años de exploración, estudio y análisis que finalizó en la publicación de Verbal Behavior (Conducta Verbal), cuyo principal objetivo era demostrar que los fenómenos del lenguaje como conducta pueden explicarse en términos de las relaciones funcionales que la gobiernan, para Skinner era importante la predicción y el control de la conducta de los organismos, que se logra a través de la extrapolación de los principios del análisis operante de la conducta humana de naturaleza verbal, pues como bien lo manifestaba Skinner el fin último de la ciencia psicológica es la predicción de toda conducta humana, así como también su control, incluyendo el de la conducta verbal. El libro Conducta Verbal de Skinner, encuentra asidero, para el desarrollo de cada uno de los capítulos y unidades, en un libro de autoría del propio Skinner, Ciencia y Conducta Humana(13) (1953), fuente a la cual Skinner, remite cuando uno lee Conducta Verbal. La obra Conducta Verbal de Skinner, ha sido fruto de varios de años de investigación y ha sobrevivido a la explicación y crítica de estudiosos informados, pero no del todo convencidos, por ello el libro no es producto de un entusiasmo momentáneo.

El libro Conducta Verbal de Skinner se subdivide en 19 capítulos, distribuidos y organizados en 5 unidades que tratan en conjunto de describir qué tipo de condiciones son importantes para la ocurrencia de la conducta verbal, cuál es su topografía y de qué tipo de variables es función como conducta. Estos 19 capítulos y 5 unidades se pueden clasificar en tres tópicos fundamentales: el análisis funcional, las variables de control, y las variables multifuncionales. Por otro parte, la crítica de Chomsky se divide en 2 partes, en la primera hay una amplia crítica del enfoque analítico básico que Skinner aplicó al comportamiento verbal, esto ocupa más de la mitad de su largo artículo; la segunda parte es una crítica breve realmente superficial, de la aplicación misma. El centro de la crítica de Chomsky no es el conductismo skinneriano, él centra su crítica en manifestar que el análisis funcional propuesto por Skinner, no permite explicar el comportamiento verbal, sin embargo nunca presentó alguna evidencia empírica de ello y no se ve ningún indicio que desee hacerlo, simplemente afirmó, por ello hablar de críticas teóricas, sería caer en un agujero sin fondo, nos remitimos por lo tanto, a hablar sólo de críticas metodológicas.

Las críticas de Chomsky a Skinner no se dan en un plano teórico como se esta manifestando, sino en un plano conceptual y lógico, que termina traduciéndose a un plano meramente metodológico y epistemológico, y estas son tres fundamentalmente, cada una de las cuales será mencionada a continuación y refutada desde los verdaderos postulados e intenciones que deseó transmitir en si Skinner en Conducta Verbal. Las críticas que se presentan a continuación, no se encuentran expuesta en el libro de la manera que se han de presentar a continuación, sino que son agrupaciones de ideas que no se encuentran de manera explicita, sino de manera implícita, y que Chomsky las da a conocer como críticas(14) al libro de Skinner.

Crítica 1:

Chomsky sostiene que Conducta Verbal es una hipótesis no comprobada que, por tanto no tiene derecho a nuestra credibilidad.
Cabe señalar que las investigaciones y sobretodo las publicaciones hechas por Skinner están sustentadas por pruebas empíricas bien detalladas, todo lo contrario ocurrió en Conducta Verbal, el único libro de su autoría que carece de pruebas empíricas que sustente lo que planteaba, sin embargo este libro cuenta con un asidero considerable de observaciones que tratan de demostrar el sustento de Skinner. Chomsky en su crítica menciona que Conducta Verbal es una hipótesis no comprobada, sin embargo, cabe mencionar, que Skinner jamás empleó la palabra hipótesis dentro del libro Conducta Verbal, pues Skinner se ceñía a la metodología experimental (una metodología rigurosa), por ello como su libro Conducta Verbal carecía de pruebas experimentales en laboratorio o verificación experimental lineal(15), Skinner jamás utilizó la palabra hipótesis(16) para referirse a lo que sustentaba en su libro, puesto que hipótesis se asocia rápidamente con verificación experimental, algo que Skinner no ha realizado y que parece no considerar factible, además menciona que era imposible reducir el lenguaje, que es un proceso complejo a situaciones de laboratorio, “el lenguaje es el producto de la convergencia de muchas variables concurrentes e interactúantes en el ambiente natural” (Skinner, 1957), de no producirse esa concurrencia e interacción de muchas variables, no se produciría el lenguaje, el libro de Skinner es rico en datos de observación, pero jamás prueba a través de verificación experimental todo lo que plantea respecto del lenguaje, todo su sustento encuentra asidero y validez en los numerosos datos de observación que propone en su libro.

La tesis que sustenta Skinner es en sí empírica, aunque no presente datos experimentales que implique la manipulación en el laboratorio de las respuestas verbales y que demuestre definitivamente que los procesos que él invoca para explicar el comportamiento verbal están realmente implicados en su producción, se ha demostrado que el reforzamiento es eficaz en el control de las respuestas verbales a través de diversos experimentos y estudios (Krasner, 1958), (Salzinger, 1959), (Baer y Shreman, 1964), (Feldman, 1965).

Crítica 2:

La segunda crítica de Chomsky a Skinner, es en la que afirma que los términos técnicos que emplea son meras paráfrasis(17) de abordajes más tradicionales del comportamiento verbal.

Con ello, Chomsky quiere decir que Skinner simplemente en la explicación de lo concerniente al lenguaje, utiliza conceptos tomados del conductismo tradicional (“estímulo”, “privación”, “reforzamiento”, “probabilidad”, etc), los cuales son, según el artículo de Chomsky, “un grave engaño” (Chomsky, 1959) sin embargo Skinner no hace una mera paráfrasis (traducción de un texto) de los términos y conceptos que emplea, considera que estos están mal definidos y se encarga de redefinirlos adecuadamente dentro de exigencias científicas para realizar sus investigaciones y sustentar sus trabajos, ya que como se señaló líneas arriba él seguía una metodología rígida (lo cual implica definir adecuadamente los conceptos que se emplean), inclusive los conceptos que Skinner uso son empleados en todas las investigaciones científicas de laboratorio, pues están bien definidos y uno sabe a qué se esta refiriendo. El análisis que realiza Skinner es mucho más objetivo y menos vago que el tradicional y, por tanto, científicamente es preferible, un ejemplo de ello es la definición que le da al término “control por el estímulo”, que según la definición de Skinner abarca más de lo que no es en referencia del sentido tradicional, y hace lo mismo con los otros términos que emplea, esto implica nombrar términos que se refieren a cosas reales, que son físicamente localizables en cualquier hecho verbal.

Las ideas que Chomsky agrupa en torno a esta crítica ocupan gran parte de su artículo, y encierran en sí, el motor propulsor de las frases más enérgicas y contundentes sobre Conducta Verbal, tal como lo hace Chomsky, al emplear frases tan descalificativos a la obra de Skinner.

Crítica 3:

La tercera crítica de Chomsky es, que, el lenguaje es un comportamiento complejo cuya comprensión y explicación requiere una compleja teoría mediadora, neurológica genética.

Skinner en Conducta Verbal nunca niega que el lenguaje es un proceso complejo, sin embargo, para cuya explicación se tiene que partir de leyes simples que expliquen la complejidad de éste proceso, todo lo contrario sustentaba Chomsky quien afirmaba la necesidad de explicar procesos complejos a partir de una teoría compleja, y para quien las leyes simples no permitían explicar un proceso tan complejo como el lenguaje, “Las cuidadosas limitaciones que ha impuesto en la forma de estudiar lo observable del comportamiento y, sobretodo, la naturaleza de la función que, según describe la causalidad del comportamiento” (Chomsky, 1959). Una teoría compleja (tal como la teoría de Chomsky) genera confusión en cambio una teoría simple (como la teoría de Skinner) permite entender de mejor manera los procesos complejos, en este caso el lenguaje. En ciencia se tiende a explicar lo complejo en función de leyes sencillas y en términos de lo simple, inclusive dentro del argot científico se dice, que, un sistema de leyes sencillas que pueden explicar productos complejos, tiene inmerso en sí elegancia científica. Además dentro del análisis científico de los fenómenos complejos (como el lenguaje) se acostumbra a reducirlo a sus procesos componentes, los cuales en el ambiente natural se recombinan e interactúan para originar propiedades que ninguno de ellos asiladamente puede generar.

Cabe mencionar que Chomsky manifiesta que Skinner niega los términos mediadores, lo cual es falso, puesto que Skinner lo que hace es no invocar estos términos, lo cual no implica negar, él explica el lenguaje en función de variables. Además no niega la participación y existencia de Mediadores neurológicos-genéticos, los cuales están inmersos en el lenguaje, pero cuyo estudio no le compete a la Psicología, de eso se encargará la neurología (en la actualidad las llamadas neurociencias), puesto que la ciencia psicológica debe estudiar aquellas variables que tiene a la mano para explicar la conducta humana.

Si se desea abordar, desde la Psicología, los problemas centrales del lenguaje, no puede pasarse por alto Conducta Verbal de Skinner. Su aporte sigue vigente, y esto no quiere decir que este libre de la crítica, sino por que enseño un camino diferente para el abordaje, análisis y estudio de conductas complejas. Su conceptualización de la conducta verbal como un tipo especial de conducta operante, y la perspectiva funcional que manejó, sin caer en explicaciones mentalistas que siguen dominantes en la Psicología y la lingüística, es lo que le da realce a su obra.

Chomsky afirma, que parte de los aspectos del comportamiento gramatical están predeterminados genéticamente (preprogramados). Sin embargo en la adquisición del comportamiento gramatical se debe tomar en cuenta las variables externas (mediación de los sujetos a través del lenguaje verbal), aspecto que resalta Skinner, como también los factores genéticos que la determina (aspecto que no niega Skinner, pero cuyo estudio no le compete a la Psicología).

El libro Conducta Verbal de Skinner, sin duda es una obra inspiradora y pionera en el tratamiento teórico de problemas como el hablar, el componer, el conocer y el pensar, vistos desde una perspectiva conductual y funcional. A juzgar por muchos críticos su obra presenta debilidades tanto desde el punto de vista lógico, conceptual, como empírico. Sin embargo los que estudiamos la conducta humana compleja no podemos hacer cosa diferente a tomar Conducta Verbal como un referente necesario para el desarrollo de planteamientos teóricos alternativos, y para la realización de programas de investigación empírica sobre problemas relativos al lenguaje como condición de la conducta humana, lenguaje como constructor de cultura e historia, de la relación entre lenguaje y pensamiento, y en fin, de la relación entre el lenguaje de los otros y la conducta verbal de una persona.

NOTAS:

2 Título original de la obra de Skinner, cuya primera edición en español recién fue publicada con el título Conducta Verbal, traducción que estuvo bajo la dirección de Rubén Ardila. En su versión original, la obra cuenta con un total de 478 páginas, impresa en Estados Unidos, por la editorial Copley Publishing Group.

3 Nació en 1904, en EEUU, obtuvo una licenciatura en Psicología, y posterior un doctorado, que le permitieron llevar a cabo investigaciones dentro de este campo científico. Falleció en el año de 1990.

4 Nació en 1928, en EEUU, filósofo, lingüista, analista. Profesor emérito de lingüística en el MIT y una de las figuras más destacadas de la lingüística del siglo XX. Considerado por el New York Times como el pensador contemporáneo más influyente.

5 Psicólogo americano, estudiante de Skinner en la Universidad de Minnesota, ha desempeñado un papel importante en el desarrollo científicamente validado del condicionamiento operante y sus métodos.

6 Artículo recopilado en su totalidad por Ramón Bayés, en su obra ¿Chomsky o Skinner?

7 Corriente de la Psicología que defiende el empleo de procedimientos estrictamente experimentales para estudiar el comportamiento observable (la conducta), considerando el entorno como un conjunto de estímulos respuestas.

8 Método experimental en el cual se intenta estudiar la influencia de una variable independiente sobre una o varias variables dependientes.

9 Comportamiento cuyo reforzamiento esta mediado por la intervención de otra persona.

10 La idea de que el objeto de la Psicología es la mente, el análisis de los estados y procesos mentales.

11 Dispositivo de adquisición del lenguaje, que contiene un conjunto de principios gramaticales universales, y que esta predeterminado genéticamente.

12 Conductas que son controladas por estímulos reforzadores.

13 Publicado en inglés, cuyo título original es “Sciense and Human Behavior”, y cuya primera traducción realizada al español fue hecha por Josefa Gallofré en 1971.

14 Del griego κριτικός, “capaz de discernir” es la reacción o la opinión personal y/o analizada ante un tema, Varias opiniones pueden formar a veces también una critica, siempre que sea de la misma tendencia.

15 Procedimiento que se ciñe a seguir los pasos de la metodología experimental para la verificación de hipótesis tal cual lo plantea, “al pie de la letra”.

16 Solución provisional para un problema dado, cuya validación dependerá de los datos empíricos recogidos que apoyen y afirmen la hipótesis.

17 Aquella traducción que da una visión clara y didáctica del mismo. Por traducción no ha de entenderse aquí el cambio de un idioma a otro necesariamente, sino la reescritura del texto original. La paráfrasis lo imita, sin reproducirlo, y muestra de manera objetiva que se ha comprendido la información proporcionada.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

- Bayés, R. (1980) La génesis del lenguaje. Barcelona: Fontanella
- Casalta, H. (1982) Contextos Conductuales. Caracas: Universidad Central de Venezuela.
- Coronas, R. (1983) Análisis conductual del aprendizaje verbal: enfoque experimental y lingüístico. México: Trillas.
- Chomsky, N. (1975) Proceso contra Skinner. Barcelona: Editorial Anagrama
- Chomsky, N. (1979) Reflexiones sobre el lenguaje. Barcelona: Editorial Ariel.
- Ebneter, T. (1982) Lingüística aplicada. Michigan: Editorial Gredos.
- Mccorquodale, K (1970) Sobre la crítica de Chomsky en relación con el libro “Verbal Behavior”, de B. F. Skinner. Minnesota: Revista de Análisis Experimental de la Conducta.
- Skinner, B, F. (1977) Ciencia y Conducta Humana. Barcelona: Fontanella-4ta edición.
- Skinner, B. F. (1981) Conducta Verbal. México: Trillas-Primera edición en español.



sábado 29 de noviembre de 2008

LA URBANIZACIÓN DE LA CONCIENCIA LIMEÑA

Miguel BARBOZA PALOMINO

Jaikel H. RODRÍGUEZ BAYONA
* Ensayo teórico (inicial) para el Encuentro de Investigaciones Estudiantiles/coautoría
Partiendo del concepto de D. Harvey acerca de la “urbanización de la conciencia” es necesario, imprescindible y una tarea ineludible el análisis del concepto “conciencia”, para adoptar una definición de la misma y entender de esta manera el constructo conceptual acuñado por D. Harvey (1989). ¿Qué es la conciencia? Es una pregunta que se viene dando a lo largo de la historia, y que ha recibido respuestas numerosas, puesto que, ha sido enfocado desde diversas perspectivas, esto implica una dificultad a la hora de definirla, lo cual hace necesario un abordaje y análisis profundo.

Entendida y delimitada qué es la conciencia, y esclarecido el concepto de “información” como eje central de la respuesta a la interrogante planteada, sustentamos basándonos en aportes teóricos de la Psicología Ambiental que el proceso de urbanización repercute sobre la conciencia humana, en este caso tomando como referente a la ciudad de Lima, en tanto es una estructura espacial y a la vez social, que incide e influye en el comportamiento individual y social.

La conciencia no sólo es un problema cuyo abordaje le corresponde a la Psicología, puesto que también otras disciplinas científicas sociales se encargan de su estudio. Cuando hablamos de conciencia, necesariamente nos referimos al proceso de socialización de la humanidad, motivo por el cual el interés de muchas ciencias, de sobremanera de las ciencias sociales, y la Psicología como ciencia social no queda exenta de ella, por tanto, partimos de la teoría informacional de P. Ortiz (1994) quien basándose en una postura monista, materialista dialéctica, considera a la conciencia como un producto de la materia, en la cual lo primario es la materia y la conciencia es el producto de la información social, de la realidad externa objetiva codificada en el cerebro, donde la actividad exterior se desplaza hacia un proceso de interiorización (Tal como lo señala Vigotsky), el proceso de interiorización implica trasladar la actividad externa a un plano de conciencia interna, donde este plano se irá organizando y desorganizando constantemente, procesos de génesis y cinesis, Ortiz, P. (1994). Al surgir la sociedad humana basada en la actividad conjunta de los hombres surgió también la actividad más desarrollada de la actividad psíquica: la conciencia. La actividad conciente del hombre es resultado de la actividad cerebral, y se forma bajo las influencias dominantes de las condiciones sociales de la vida, como lo señalara Leontiev (1984), quien ha caracterizado a la conciencia individual como aquello que sólo existió en presencia de la conciencia social y del lenguaje.

Es necesario señalar la diferencia existente entre actividad psíquica y conciencia. Los fenómenos psíquicos surgen de la corteza cerebral y de las conexiones temporales que se dan en él, este fenómeno de carácter fisiológico es universal y esta presente en el mundo animal, por ello se manifiesta que la actividad psíquica es la actividad del carácter reflejo del cerebro, cualquier excitación que llegue al cerebro producirá en él las reacciones fisiológicas señaladas, basándose en este sustento biológico-fisiológico se planteó la teoría de los reflejos, cuyos más sobresalientes representantes fueron Sechenov y Pavlov. Cabe señalar que el concepto “reflejo” es un concepto filosófico fundamental, y como concepto tiene sentido histórico, su contenido no es algo predeterminado, petrificado, por lo contrario se va desarrollando y enriqueciendo en el curso de la ciencia de la naturaleza del hombre y de la sociedad. El concepto de “reflejo” ha sido eje central de la teoría reflexológica, que ha ejercido influencia marcada en la Psicología Soviética, de ahí que los defensores de la Psicología Reflexológica, definieran a la conciencia como “reflexión de la realidad y de sí mismo por el sujeto” (Rubinstein, 1963), sin embargo es pertinente señalar que al referirnos al reflejo como concepto fundamental de la gnoseología materialista, este nos señala conocimiento de lo material, pero entendiendo el sentido histórico y su constante evolución como concepto, y entendiendo a la vez esa evolución como desarrollo, nos permite identificar y señalar el concepto de “información”, como más acorde a nuestros tiempos, eso sí sin desligarla por completo del concepto “reflejo” y considerándola como una forma especial del mismo. El concepto “información” ha sido tomado de los postulados matemáticos y científicos, es necesario señalar que aún no es un concepto central en Psicología. La información como forma especial de reflejo se produce sólo al interior de los seres vivos, es capaz solamente de ser codificado por las estructuras internas de éstos y es producto de la actividad de la materia ordenada como conciencia social en la sociedad humana, ya que la información social sólo puede encontrarse codificada en las estructuras creadas y producidas por al sociedad humana, por ello se dice que un determinado objeto como un edificio, escritorio, carro, etc. no sólo es información social, sino contiene información social, de ahí la importancia y relevancia de este planteamiento para entender el desarrollo de nuestra conciencia, como producto de la actividad, una actividad socialmente organizada. Al hablar de actividad hacemos referencia al proceso por medio del cual el hombre toma una actitud en relación al medio externo, respecto a los demás individuos y a los problemas que la vida le plantea, como bien lo ha caracterizado y señalado Rubinstein (1963), cabe en este punto, entonces, considerar la definición dada por Ortiz, P. (1994), Conciencia como, “información social codificada en el neocórtex”, donde la información social es toda estructura material que refleja tanto la actividad de los hombres como la estructura del universo que los rodea, cuya actividad determina la organización del sistema de la sociedad en su conjunto.

Comprendida entonces la conciencia social como eje central de la interacción entre el hombre-medio ambiente-sociedad. En este marco ubicamos y entendemos la urbanización, como un producto social, creación de la sociedad. Las ciudades se han convertido en el habitad del ser humano, Lima, es la ciudad más importante y más grande del país, es un centro espacial de relaciones sociales, caracterizada por tener una estructura compleja y desordenada, que determina la heterogeneidad de los moradores, su diversidad y sus conflictos. En Lima prima el hacinamiento poblacional, se da el incremento de viviendas de manera desorganizada, la inseguridad, contaminación ambiental notoria, etc. Todas estas características mencionadas son producto de la actividad del hombre, que en medio de un proceso social, político y económico se ha visto obligado a inmigrar a la ciudad capital del Perú, con el afán de buscar nuevas oportunidades de trabajo para mejorar su calidad de vida, sin embargo, lo que este proceso ha generado es volver a Lima, una ciudad heterogénea, carente de patrones de identidad local (Identidad con Lima) y falta de integración de sus espacios. El fracaso de políticas de descentralización y la falta de planificación a la hora de repartir los focos económicos, vienen a constituir las variables causales de los problemas señalados, por ende mientras estos agentes causales persistan y no se tomen medidas correctivas, Lima seguirá siendo una ciudad donde los esquemas de relación de sus moradores se ven resquebrajadas, donde existan nulos componentes de identidad local, y donde la forma física de la ciudad siga generando e influyendo sobre el comportamiento de los habitantes, sobre sus emociones y motivaciones colectivas, Lima seguirá siendo la ciudad de las alegrías fingidas, donde se inflinge normas y valores sociales, y donde el individualismo, alienación y los elementos urbanos seguirán estructurando y reestructurando la conciencia de sus habitantes, asentándose en una forma de vida, que tiende a condicionar y modelar el comportamiento de las personas.
La información social procedente de esta cosmopolita ciudad, Lima, influye en el comportamiento de las personas, estos adoptan hábitos de vida y se acoplan a condiciones sociales, como el hacinamiento que genera alteraciones y modifica el modo de vida de las personas, y a la vez produce la aparición de problemas o patologías sociales que se vuelven una constante en el modo de vivir diario de las personas y a la vez actúan modificando la actitud de las personas, quienes tienden sobretodo a ser desconfiadas debido a la heterogeneidad, característica principal de Lima, la desconfianza no hace más que volverse un impedimento para el desarrollo cooperativo de los habitantes. Ante tal situación es necesario buscar con urgencia las medidas para solucionar los factores que afectan el bienestar psicológico de las personas.

Es necesario comprender el fenómeno de interacción hombre-medio ambiente-sociedad, como aquello que designa lo que se nos da en la experiencia y conocemos a través de los sentidos Rosental, M.M (1980), la urbanidad o el urbanismo en nuestra ciudad debe ser entendida en un marco económico, político y social. Como se ha planteado este ambiente urbano no solamente se caracteriza por el aspecto estructural o fenoménico, edificaciones, medios de transporte, centros comerciales, industrias, centros de diversión, monumentos, etc. Sino también, y creemos algo fundamental son las personas que lo habitan y en cada uno de ellos su nivel consciente de su personalidad, hablamos entonces de sus modos de pensar, de sentir, y de actuar; entonces podemos hablar de un noúmeno en términos Kantianos. Pero claro está que esta esencia se dará a conocer en la actividad de cada una de las personas.

Tomando en cuenta estos dos factores fundamentales en el entendimiento del urbanismo en Lima es necesario plantear el nivel de intersección o interrelación entre una y otra característica, entre el aspecto de estructuras y artefactos que se encuentran bien definidas en la ciudad, de arquitecturas mal planificadas, una sobresaturación vehicular, y centros comerciales abarrotados de personas, o centros de diversión sin mayores medidas de seguridad o pueblos jóvenes y asentamientos humanos sin mayor planificación urbana, carentes de servicios básicos y las personas de esta ciudad. ¿Cuál es la relación existente entre toda esta característica de la ciudad y las personas que lo habitan?, ¿Es la conciencia urbana? o ¿Es la urbanización de la conciencia? Creemos que son estas las interrogantes que darán pie a un mejor entendimiento de una relación dinámica, o mejor aun a una dialéctica entre medio ambiente- sociedad y persona en la configuración de nuestras motivaciones, emociones, conciencia, nuestro pensamiento, y por ende nuestra personalidad y los modos, estilos o hábitos de vida.

Partimos por ello tomando los postulados de Ortiz, C. P(2004) desde una explicación epigenética, y una explicación sociocinética de la formación de la conciencia y como determina la actividad de la personalidad, se refiere a una determinación epigenética al proceso evolutivo que se ha venido dando para la formación de la persona desde un nivel fisicoquímico, pasando por un nivel celular, organización tisular, orgánica, psíquica y finalmente una organización social. Y en este nivel donde podemos hablar de un psiquismo consciente y a partir de ello será determinado por el proceso sociocinetico, reestructurando toda la actividad cerebral, la conciencia de cada persona, y esta reestructuración se da en todos los niveles de organización que cada personalidad posee, entendiendo que cada persona es personalidad. Estos dos factores están claramente caracterizados en dos etapas de nuestra vida, el proceso epigenético desde la concepción, presente desde el proceso de gestación hasta nuestro nacimiento, y luego del nacimiento hasta la muerte será determinada por el proceso sociocinetico, que irá formando finalmente el carácter de cada individuo. En palabras de Ortiz “el sistema de la personalidad es la integridad del individuo humano estructurado epigenéticamente a partir de la información genética y sociocinéticamente a base de la información social que ha logrado transcribir en su conciencia”.

Desde esta concepción de una determinación sociocinética de nuestra conciencia planteamos la relación de doble determinación de la sociedad o información social por un lado y la conciencia y la personalidad por el otro, sin claro está, con la finalidad de verlos como dos entes independientes sino entendiendo que entre ambos existe una relación dialéctica donde una y la otra esta inmersas. Nos referimos al hecho de que no hay artefactos en nuestro medio social, o información social, que no haya sido creación de cada una de las personalidad y la sociedad en su conjunto, pero tampoco hay personas ni sociedad que no hayan sido caracterizadas e influidas por todas estas informaciones, en un determinado tiempo–espacio, o mejor aun en un determinado contexto histórico; así podemos referirnos a una determinación de una información tradicional en la edad antigua, de información cultural en la edad moderna y actualmente de una determinación de una información económica.

En relación a lo explicado planteamos que toda esta Lima urbana, de desordenadas arquitecturas, de desorden vehicular, de contaminación sonora y ambiental en general, una ciudad en la que prima el estrés va ir condicionando la conciencia de sus habitantes y acostumbrándolos a vivir en medio de inestabilidad y problemas sociales, modificando sus emociones, motivaciones y acciones, en síntesis en el mundo real existe información social la cual altera y modifica los esquemas mentales de las personas, y a la vez esta información que se codifica en el neocórtex condiciona y dirige la emoción y acción de las personas.

¿QUÉ ES LA METACOGNICIÓN? DESDE UNA PERSPECTIVA VIGOTSKIANA


En su sentido más general, la metacognición hace referencia al proceso de autoevaluación de la propia vida interna para autoconocer sus potencialidades y sus deficiencias y en base a ese conocimiento actuar en consecuencia. La moderna psicología cognitiva la define como la capacidad de autoanalizar y valorar sus propios procesos y productos cognitivos con el propósito de hacerlos más eficientes en situaciones de aprendizaje y resolución de problemas (Flavell, 1993). Etimológicamente, metacognición significa “conocimiento sobre el conocimiento” y hace referencia a un plano de conciencia paralela que es “meta”, es decir, suspendida por encima de la actividad mental con el propósito de planificar, supervisar y evaluar las estrategias empleadas al momento de aprender y/o ejecutar una tarea cognitiva.

El vocablo “metacognición” fue creado por John Flavell en los años 70 para hacer referencia a la “conciencia reflexiva” e introducirla en la moderna psicología cognitiva, pues, los conceptos mentalistas habían sido rechazados por el conductismo, escuela que dominó la psicología desde los años 20 hasta los 60 del siglo XX. Sin embargo, el concepto de la metacognición tiene su antecedente en la teoría de la autorregulación del pensamiento mediante el habla de Lev S. Vigotsky (Rivière, 1996). Debe entenderse que la habilidad metacognitiva se desarrolla mediante un procedimiento de interrogación introspectiva y/o retrospectiva (analizar sus experiencias pasadas) a fin de seleccionar la estrategia o método de solución de una tarea cognitiva. Vigotsky (1979) afirmaba: “Al formular una pregunta, el niño indica que, de hecho, ya ha trazado un plan para resolver la tarea que se haya frente a él, pero es incapaz de realizar todas las operaciones necesarias (...) al mismo tiempo, consigue la ayuda de otra persona“. Es decir, aquel que reflexiona y descubre qué es lo que sabe y qué es lo que no, tiene mayores posibilidades de seguir avanzando en el aprendizaje, pues, con este conocimiento el aprendiz metacognitivo buscará la ayuda oportuna para mejorar sus capacidades deficientes.


El mecanismo básico de la metacognición no es ningún misterio, es la introspección mediante el lenguaje oral y escrito. La reflexión instrospectiva es posible mediante el habla autodirigida; así, nos autoinformarnos de nuestros procesos mentales y organizamos de manera efectiva nuestras representaciones mentales o conocimientos. Sólo la mente humana tiene naturaleza metacognitiva debido a su origen social, tal como afirmara Lev Vigotsky: “la conciencia es el encuentro social consigo mismo”. Es decir, el origen y desarrollo de la metacognición es producto de la internalización del habla que utilizamos en la comunicación social con nuestros semejantes. Esa “voz de la conciencia”, que todos poseemos, es el habla internalizada que asume funciones de organización de nuestros procesos mentales, planificación y regulación de nuestro comportamiento para fines de adaptación a las cambiantes circunstancias del medio.



La conducta autorregulada se define como la capacidad que el individuo posee para proyectar, orientar y supervisar su conducta desde el interior y adaptarse a las circunstancias. Este nivel interno, mental, de regulación se desarrolla cuando el habla egocéntrica de los niños se internaliza transformándose en habla interna, es decir para uno mismo. Este proceso ocurre hacia el final de la segunda infancia (5 – 7 años de edad aproximadamente) y es la clave para entender la toma de conciencia y la reflexión. Vigotsky señala que el habla interna es una especie de “borrador mental“ que sirve de mediador cognitivo entre el pensamiento y el habla externa. Así, el habla autodirigida faculta el uso activo de estrategias de mediación verbal que regulan la mente y hacen que el aprendizaje humano sea un proceso psicológico y social a la vez.

La base material de la metacognición son los lóbulos frontales del cerebro, responsables de la programación, regulación y verificación de la actividad mental (Luria, 1974; Gardner, 1995; Frawley, 1999). Sin embargo, es necesario advertir que el desarrollo de las habilidades metacognitivas como instrumento intelectual no es automático porque no depende sólo de la maduración del cerebro sino más bien del contexto cultural (se aprende como cualquier otro conocimiento). Es la escolarización la que debe crear oportunidades para ejercitar fehacientemente la metacognición de lo contrario se retrasará o anulará su aparición. La pedagogía moderna da gran importancia a la interacción social profesor-alumno (véase el acápite 2.6.) y cómo se lleva a cabo el proceso de enseñanza-aprendizaje en el aula porque es el motor de desarrollo de la reflexión introspectiva. Veamos evidencias de lo contrario en el siguiente ejemplo.

Quien ha tenido la oportunidad de observar de cerca a los “niños de la calle” (antes conocidos como “pájaros fruteros”, hoy “pirañitas”) comprobará que su desarrollo intelectual no es un proceso uniforme sino un dramático zigzag de habilidades con disparidades a veces asombrosas. Estos niños, por adaptación al ambiente agresivo de la calle, desarrollan capacidades que no son, obviamente, valoradas en contextos escolares: son avispados para bromear, elaborar estrategias de engaño y defensa, habilidades corporales, muestran pericia en juegos y actividades como los naipes, fulbito, baile, canto, etc. Es decir, son muy inteligentes para sobrevivir en las condiciones adversas de la calle. Sin embargo, sufren de “retraso mental sociocultural“ para resolver las tareas escolares, pues, se les hace muy difícil pensar en contenidos abstractos de manera eficiente y autónoma, por esa razón fracasan en la lectoescritura y cálculo.

Es oportuno mencionar que este tipo de retraso del desarrollo es reversible si se interviene socialmente a tiempo con buena nutrición y educación tal como se hace en las “casas estancia“ del INABIF. Es evidente que los niños y adolescentes que no asisten a la escuela no fomentan una clase de habilidades intelectuales que podemos denominar “metacognitivas“, las cuales se usan para pensar, reflexionar y afrontar actividades cognitivas de mayor abstracción. Por eso, es que nadie debiera de carecer de contextos de socialización sociofamiliar y escolar porque realmente el desarrollo intelectual no es un proceso unitario sino un desarrollo por componentes entrenados en contextos específicos, siendo el más importante la escuela.


ORIGEN Y NATURALEZA DE LA CONCIENCIA

Miguel BARBOZA PALOMINO
El hombre es el único ser sobre la faz de la tierra capaz de trascender los límites de la experiencia sensible, tiene la capacidad de penetrar en la esencia mismas de las cosas, de formar conceptos más abstractos, claro ejemplo esta en el audiovisual “filosofía de la mente”, donde diversas personalidades hablan con conceptos abstractos que traspasan los parámetros de la experiencia inmediata, y que son entendidos gracias a que estos se dan a conocer a través de un sistema codificado de signos, el lenguaje.

Luria, discípulo de Vigotsky justifica el planteamiento de éste acerca del origen y naturaleza de la conciencia, manifestando en primer lugar el derrotero histórico de la conciencia, la cual dio origen al inicio de la crisis psicológica, pues explicar la conciencia resultaba complicado para los primeros psicólogos en el primer cuarto del siglo pasado, tanto psicólogos descriptivos, aquellos inmiscuidos en una psicología de la vida espiritual, como los psicólogos explicativos entraron en dicotomía al abordar el estudio de objeto de la psicología, o sea la conciencia. La psicología descriptiva reconocía formas complejas de vida psíquica, pero a la vez negaba la posibilidad de explicar estas “formas complejas” y se limitaba solamente a una mera descripción; por otra parte la psicología explicativa, basándose en que su fin era la construcción de una psicología científica, se limitó a estudiar y explicar los procesos psíquicos elementales, negándose a explicar formas complejas de la vida psíquica.

Luria, sustenta que Vigotsky se encargó de aclarar el panorama al problema descrito en el párrafo anterior, y dio una explicación convincente sobre el origen y la naturaleza de la conciencia del hombre, citando dicho origen en las condiciones externas de la vida, específicamente en la vida social, en las formas histórico-sociales de la existencia del hombre, su tesis refuta lo planteado por J. Eccles, quien decía que la realidad fundamental para el ser humano, es la realidad del mundo interno, lo que le hombre experimenta en sí mismo; Vigotsky manifestó que el objeto de estudio de la psicología no es el mundo interno en sí mismo sino el reflejo en el mundo interno del mundo externo., o sea la interacción del hombre con la realidad permite explicar las formas más complejas de la vida conciente del hombre, y en esa interacción se hace un hincapié a la existencia histórico-social del hombre, en primer lugar al trabajo social y la división del mismo, que posibilitó la aparición de nuevos motivos sociales de comportamiento, que son motivos más complejos, que ya no son simples necesidades, que por ende constituyen formas de actividad psíquica consciente. El segundo factor es el lenguaje, el cual ha sido abordado con mayor profundidad en el desarrollo de la pregunta anterior, y el cual a la vez fue decisivo a la hora de que el hombre tuviera actividad consciente, ya que el trabajo social y la división del mismo crearon la necesidad imprescindible de una comunicación estrecha, que permita trasmitir mensajes de modo rápido y eficaz, la aparición del lenguaje y su progresiva evolución posibilitó la aparición de un sistema de códigos que tuvo y tiene una importancia decisiva en la actividad conciente del ser humano, a la vez el lenguaje nos permite trascender la barrera del experiencia sensorial, nos posibilita el razonamiento y es un factor trascendental en el conocimiento humano.

Este planteamiento de Vigotsky, expuesto por Luria para explicar el origen y naturaleza de la conciencia resulta interesante , ya que no busca dicho origen y naturaleza en profundidades idealistas, como el alma, o en tesis reduccionista que sustentan que el mecanismo cerebral es el principio de la actividad conciente, sino que lo busca en la interacción del hombre con el medio externo, con la realidad, con su desarrollo histórico-social, apegado estrechamente al trabajo social, como primer factor decisivo en la formación de la actividad conciente y al lenguaje, como segundo factor decisivo, que nos permite trascender las demarcaciones de la experiencia sensorial.

jueves 2 de octubre de 2008

EFECTOS PSICOLÓGICOS DE LA CONTAMINACIÓN ACÚSTICA

Este es el resumen de un trabajo en modalidad CARTEL, que se presentó en el I Congreso Latinoamericano de Estudiantes de Psicología, realizado en la ciudad de Lima en agosto del 2007, se resalta el papel de un factor físco externo (el ruido) y su influencia sobre el comportamiento del ser humano:

RESUMEN

El ruido aparenta ser el más inofensivo de los agentes contaminantes pero no lo
es puesto que aparte de producir la hipoacusia o disminución de la audición, va a tener
consecuencias psicopatológicas como el cambio de ritmo de la secreción de ciertas
hormonas, afecciones digestivas, agitación respiratoria, aumento de la presión arterial,
aumento de glucosa en la sangre y de igual forma va acarrear efectos psicológicos
como alteraciones en la conducta (mayor irritabilidad y agresividad) descenso en el
rendimiento de la memoria, problemas de atención, insomnio y dificultad para conciliar
el sueño, stress (debido al aumento de la adrenalina), depresión, ansiedad, histeria,
neurosis, aislamiento social, inhibición sexual y repercute negativamente en el
aprendizaje de los niños.